Sunday, March 07, 2010

La Magia Que Purifica por Fanny Jem Wong



De FANNY JEM WONG 1


La Magia Que Purifica


En actitud contemplativa
sentada sobre la orilla
de un cristalino y azul río,
dos lunas negras observan
pabellones verdes,
dibujándose en el horizonte.
En una mano la pluma de un faisán,
en la otra un grueso
y antiguo papel de arroz.
Deslizándose una y otra vez la pluma
hecha poesía
en interminables hilos añil.


Labios rojos, lustrosos cerezos
murmurando en voz baja
cantos y lamentos.
Cubrían las negras lunas afiladas
tupidos abanicos
en donde colgaban los sueños.

Alboradas de indescriptible belleza,
brisas frescas perfumadas,
floridas primaveras,
senderos de blancos jades,
mil pájaros celestes
juguetean incansablemente.


Su pluma, fuente inagotable
de tristezas y alegrías.
Su alma ola que se agita,
rayo ardiente de exótica
y misteriosa belleza.

Su corazón, un músculo
hecho de lágrimas rosadas
sobre las pálidas mejillas.
Su mente, un hervidero de ideas
En búsqueda del significado abstracto
de sus tormentas.

Poesía arquitectura
simple y compleja,
emociones que explotan en tinta,
la escultura que cincela pacientemente
liberando su yo de todo estancamiento

Poesía sonido estrepitoso
la pata de una bestia
espantando miles de cuervos.
Melodía, movimiento,
danza lujuriosa de cuerpos
fornicando frente al espejo.

Poesía pincelada de roja sangre
deslizándose sobre los lienzos
Palabras de fuego,
pensamientos extremos,
imágenes de toda una vida.

Poesía la bóveda celeste
que cobija dulcemente
el corazón cuando este ríe o agoniza.
Acto que guía su esencia
otorgándole sentido y fuerza
frente a los fríos vientos del Norte

Poesía la magia que purifica
y exorciza los insultos de la razón
imperfecta y humana.
Poesía flama que enciende pasiones
caldeando los blancos en rojos intensos.

Poesía el grito visible
de todas las fuerzas que habitan
sus necias fantasías y sus realidades.
Poesía espíritu rebelde,
convulsión de los sentidos,
espasmos vigorosos,
lascivos movimientos.

Poesía fortaleza que impulsa y fluye
uniendo laberintos , hondonadas , abismos.
Poesía la fina espada flameante,
látigo, daga incrustada en perlas ,
cuarzos y diamantes.

Poesía descomunal manantial, fuerza oculta,
canto absoluto de todos sus sueños
Poesía por ti su último acto sangriento,
su dolor, su muerte, su sacrificio.

FANNY JEM WONG
26.03.2006



(Jemwong)

MI PEQUEÑO NIÑO POR FANNY JEM WONG

GIORGIO

MI PEQUEÑO NIÑO



Mi pequeño niño,
lloras en el silencio.
Mi pequeño niño,
vives en la oscuridad

Extiendes tus manitas
sin poder tocarme,
buscas mis pechos
sin poder saciarte.


¿Con quién juegas?
¿Con quién sueñas?
¿Cuándo lloras?
¿Cuándo ríes?
En mi mente siempre vagas,
siempre estás.


Te imagino sonriente,
entre fantasmas dibujados,
entre estrellas refulgentes,
en el cielo hoy estás.

Te imagino con pañales,
correteando elefantes,
elefantes de colores,
mil figuras,
mil figuras y una más.

Mi pequeño niño herido,
con la luna entre tus manos,
una luna llena de queso,
un gran sol como cristal.

Mi pequeño ya perdido,
¿Con quién juegas?
¿Con quién sueñas?
Dime....Dime que es con tu MAMÁ.


Escrito cuando solo era FANNY
Sin fecha

"QUE LOS MUERTO PERMANEZCAN
POR SIEMPRE EN SUS TUMBAS"....
SOLO TÚ MI PEQUEÑO NIÑO ESPERAS...
SOLO TÚ....

MAMÁ

Dulcis Memoria por Henry Van Dyke

JEM WONG  AMOR


Dulcis Memoria.
Henry Van Dyke.


Hace mucho, mucho tiempo, escuché una canción,
(¿Fue hace mucho o sólo ayer?)
Suaves heridas se abrieron ante su melodía,
Descendiendo profundo hacia mi corazón.
Una canción de entrañable consuelo;
Que desde entonces me acompaña
En las horas más calmas y silenciosas,
Como un agudo, dulce sonido que nunca morirá.

Hace mucho, mucho tiempo, vi una pequeña flor,
(¿Fue hace mucho o sólo ayer?)
Tan hermosa en su fragancia de largas horas,
Que parecía querer revelarme sus secretos:
Un pensamiento de alegría brotó en su ser
Sin jamás pronunciar palabra; Y ahora, a menudo veo
Que esa amigable, tierna flor, ya nunca se marchitará.

Hace mucho, mucho tiempo, tuvimos un niño pequeño,
(¿Sucedió hace mucho o sólo ayer?)
Hacia los ojos de su madre, y los míos, él sonrió
Toda su corriente de inconsciente amor,
Y cobijado en nuestros brazos, así durmió.
¡Un ángel convocado! No pudimos retenerlo;
Sin embargo, nuestros brazos en secreto
Continuaron acunándolo.
Nuestro niño pequeño ya nunca desaparecerá.

¿Hace mucho, mucho tiempo? ¡Ah, memoria, aclárate¡
(No fue hace mucho, sino ayer)
Tan pequeña, indefensa y amada,
No dejes que la canción muera, que la flor se marchite.
Su voz, sus ojos al despertar, su gentil reposar:
Las pequeñas cosas están a salvo en tu memoria;
Permite que nuestro ángel habita allí, para siempre.

Henry Van Dyke.


02-03-2010